SF CHRONICLE: Tras tres años en marcha, el programa energético de San Francisco está reportando beneficios económicos y medioambientales
Dominic Fracassa | 1 de enero de 2020
San Francisco ha logrado obtener importantes beneficios medioambientales y económicos desde que puso en marcha sus dos programas municipales de electricidad hace poco más de tres años —CleanPowerSF y Hetchy Hetchy Power—, según los nuevos datos de la Comisión de Servicios Públicos de la ciudad, que gestiona ambos programas.
Ambos programas permiten a San Francisco adquirir electricidad de diversas fuentes, entre las que se incluyen proveedores de energía solar, eólica e hidroeléctrica. En aquel momento, las autoridades municipales se propusieron abastecer a San Francisco con una combinación de electricidad más limpia que la que había suministrado hasta entonces Pacific Gas and Electric Co., y a tarifas competitivas.
«Cuando pusimos en marcha estos programas... era importante preguntarnos: “¿Podremos mantener la asequibilidad? ¿Podremos igualar o mejorar las tarifas de PG&E?”. Y lo conseguimos», afirmó Barbara Hale, subdirectora general de la SFPUC encargada del sector eléctrico.
En conjunto, estos programas cubren aproximadamente el 80 % de la demanda total de electricidad de San Francisco.
El programa Hetch Hetchy suministra electricidad libre de gases de efecto invernadero a los edificios municipales de San Francisco, al sistema de transporte público Muni, al Aeropuerto Internacional de San Francisco y al Hospital General Zuckerberg de San Francisco, entre otros clientes.
Según la Comisión de Servicios Públicos de San Francisco, entre abril de 2016 y octubre de 2019, el programa Hetch Hetchy supuso un ahorro de 137 millones de dólares para la ciudad y sus clientes adicionales, en comparación con lo que habrían pagado si hubieran seguido conectados a PG&E. Dado que la SFPUC adquirió la energía de fuentes libres de carbono, los clientes también evitaron la emisión de casi 723 millones de libras de gases de efecto invernadero a la atmósfera.
Según la Agencia de Protección Ambiental, eso equivale a retirar de la circulación durante un año a casi 70 000 turismos que recorren más de 813 millones de millas.
La SFPUC ha ido incorporando automáticamente, por fases, amplias zonas de San Francisco a su programa CleanPowerSF.Este año ha concluidocon unas 360 000 viviendas participando en el programa. El ahorro generado por CleanPowerSF ha sido relativamente modesto.
Según datos del ayuntamiento, desde su puesta en marcha en mayo de 2016, el programa ha permitido a los clientes ahorrar más de 11 millones de dólares en comparación con lo que habrían pagado con PG&E. Las tarifas se revisan cada año, pero, en la actualidad, los clientes de CleanPowerSF ahorran 21 dólares al año cada uno en comparación con las tarifas de PG&E.
«No es una cantidad enorme, lo reconozco», dijo Hale. «Pero todos los gastos están aumentando para los hogares, así que cualquier cosa que podamos hacer para frenar esos aumentos es de ayuda».
«El ahorro habría sido mayor», afirmó Hale, «si la ciudad no tuviera que pagar por utilizar la infraestructura de última milla de PG&E».
Aunque la SFPUC es la encargada de adquirir la electricidad, la ciudad sigue dependiendo de la amplia red de infraestructuras de PG&E para distribuirla a los hogares, las empresas y los edificios públicos.
En los últimos meses, ambos programas energéticos han pasado a ocupar un lugar central enlos esfuerzos de la ciudad por replantearse su futuro energético, especialmente en lo que respecta al cumplimiento de sus ambiciosos objetivos climáticos. La ciudad se ha comprometido a eliminar los gases de efecto invernadero del suministro energético de la ciudad para 2030y a alcanzar un balance de emisiones netas cero para 2050.
Las autoridades de San Francisco —entre ellas el alcalde London Breed y los miembros de la Junta de Supervisores— han manifestado su deseo de reducir la dependencia de la ciudad respecto a PG&E mediante la compra de partes de la infraestructura de la empresa, lo queprobablemente supondría un coste de miles de millones de dólares.La empresa ha rechazado las propuestas iniciales de San Francisco, pero las autoridades municipales insisten en que la propuesta sigue siendo una posibilidad.
El deseo de romper con PG&E se ha intensificado ante lasrepetidas disputas entre el Ayuntamiento y la empresa de servicios públicosque surgen cuando las autoridades intentan conectar la red eléctrica a las instalaciones municipales. Los responsables de la SFPUC sostienen que PG&E ha impuesto requisitos técnicos arbitrarios que obligan a los proyectistas a modificar sus diseños, lo que provoca sobrecostes y retrasos considerables.
Programas como CleanPowerSF también tienen que pagarlas denominadas «tasas de salida»de PG&E cuando le quitan clientes a la empresa de servicios públicos. Estas tasas tienen por objeto compensar los costes en que incurrieron las empresas de servicios públicos para adquirir contratos de energía y realizar otras inversiones, muchos de los cuales se firmaron antes de que se pusieran en marcha programas como CleanPowerSF.
«Es complicado, en parte porque la normativa estatal nos obliga a seguir sufragando gran parte de los gastos de PG&E, además de los nuestros», afirmó Hale. «Sin duda, el ahorro sería mayor si no tuviéramos que hacer frente a los gastos en los que incurre PG&E».
Dominic Fracassa es redactor del San Francisco Chronicle. Correo electrónico:dfracassa@sfchronicle.comTwitter:@dominicfracassa

