FORO ABIERTO DEL SF CHRONICLE: Ha llegado el momento de que San Francisco alcance la independencia energética
Por la alcaldesa London N. Breed y el fiscal municipal Dennis J. Herrera | 11 de octubre de 2019
Los habitantes de San Francisco merecen un suministro eléctrico seguro, fiable y asequible.
Se merecen algo mejor que el statu quo. Por eso, los dirigentes de San Francisco estamos unidos a la hora de presentar una oferta justa, equitativa y competitiva para adquirir los activos de distribución eléctrica de PG&E que dan servicio a nuestra ciudad.
Somos conscientes de que se trata de un gran paso y estamos actuando con cautela. Además, estamos comprometidos con esta iniciativa a largo plazo, ya que redunda en beneficio de todos los habitantes de San Francisco.
Nuestra oferta de 2.500 millones de dólares por los activos eléctricos de PG&E que abastecen a San Francisco fue el resultado de nueve meses de exhaustivos análisis técnicos y financieros llevados a cabo por expertos municipales y asesores externos, entre los que se encontraban especialistas en valoración de activos, viabilidad financiera e ingeniería.
Hemos hecho los deberes.
El dinero no procederá del fondo general de San Francisco, que financia servicios como la policía, los parques y la asistencia a las personas sin hogar. En su lugar, este dinero provendría de bonos de ingresos que se reembolsarían con los ingresos que la ciudad obtuviera al suministrar electricidad a todos los clientes de San Francisco.
No se trata de dinero que esté actualmente depositado en una cuenta. Esta financiación solo existe si San Francisco adquiere infraestructura eléctrica, y no podría destinarse a ningún otro fin. Es un falso dilema sugerir que este dinero se emplearía mejor en otra prioridad municipal. No es posible.
Hemos analizado todos los costes relevantes: la financiación del precio de compra, los costes de transición, así como el mantenimiento y las reparaciones a lo largo del tiempo. Estamos seguros de que los ingresos serán más que suficientes para cubrir estos costes, y seguiremos evaluando esta cuestión a medida que avance el proyecto.
Esta oferta es beneficiosa para San Francisco, para las víctimas de los incendios forestales, para los clientes que aún conservan PG&E y para la propia PG&E. Los 2.500 millones de dólares constituyen un precio atractivo que supera lo que PG&E probablemente obtendría fuera del proceso de quiebra.
Hemos escuchado las preocupaciones de que la separación de San Francisco perjudicará a los clientes restantes de PG&E o retrasará los pagos a las víctimas de los incendios de PG&E. Ambos temores son infundados.
Se necesita dinero para indemnizar a las víctimas del incendio, y nuestra oferta aportará 2.500 millones de dólares para ese fin. La venta se puede completar según lo previsto en el marco del proceso de quiebra.
No dejaríamos en la estacada a los clientes que aún tiene PG&E. San Francisco es solo una pequeña parte del territorio de servicio de PG&E. Nuestra ciudad cuenta con algunos de los equipos más antiguos de PG&E, que requerirán importantes obras para seguir en servicio. Si asumimos esa responsabilidad, PG&E podrá volver a centrarse en el resto de su red. San Francisco seguirá siendo cliente del servicio de transporte de PG&E y continuaremos pagando la parte que nos corresponde de esos costes, que están regulados por el Gobierno federal.
Esta adquisición permitirá a la ciudad llevar a cabo mejoras para modernizar la red eléctrica y proporcionar un suministro eléctrico seguro, asequible y fiable.
Lamentablemente, los problemas de seguridad de PG&E son bien conocidos. Además, PG&E ha provocado innumerables retrasos en la conexión eléctrica de colegios, centros de salud, albergues para personas sin hogar, bibliotecas y otros edificios que recibirían suministro de la red eléctrica pública de San Francisco.
La Comisión de Servicios Públicos de San Francisco lleva ya 100 años suministrando electricidad segura y fiable a los edificios municipales y a otros clientes, entre los que se incluyen el aeropuerto de San Francisco, el hospital general, las comisarías de policía y muchas otras instalaciones públicas. Cuenta con experiencia en la gestión de sistemas de transmisión y distribución, y ya suministra el 80 % de la electricidad que se consume en San Francisco a través del programa CleanPowerSF y del sistema eléctrico de Hetch Hetchy, libre de gases de efecto invernadero.
Los clientes disfrutarán de tarifas más bajas a largo plazo, ya que los precios no se inflarán para satisfacer las exigencias de beneficios de los inversores. Además, el Ayuntamiento tendrá control directo, lo que nos permitirá alcanzar nuestros ambiciosos —y necesarios— objetivos en materia de cambio climático.
Es comprensible que algunos empleados de PG&E estén preocupados por su futuro. Es algo natural. Nuestra intención es crear oportunidades para los empleados de PG&E interesados, con salarios y prestaciones atractivos dentro de nuestra cultura de servicio público «de propiedad comunitaria». Ofreceremos paquetes retributivos competitivos en puestos de trabajo estables y sindicados. A diferencia de PG&E, la ciudad y el condado de San Francisco no se han declarado en quiebra dos veces en los últimos 18 años.
Hay una razón por la que una encuesta reciente reveló que casi el 70 % de los habitantes de San Francisco apoyan la energía pública.
Ahora es el momento adecuado para que recuperemos este servicio esencial.
London N. Breed es la alcaldesa de San Francisco. Dennis J. Herrera es el fiscal municipal de San Francisco.

