Los próximos pasos de San Francisco en su transición hacia la energía pública
La ciudad de San Francisco ha seguido avanzando con diligencia en su transición hacia la energía pública desde que presentó su oferta inicial para adquirir la red eléctrica local de PG&E en 2019. El último paso ha sido la puesta en marcha por parte de la ciudad de un proceso de consulta pública sobre la adquisición, de conformidad con la Ley de Calidad Ambiental de California (CEQA).
A continuación encontrarás más información sobre este proceso y sobre cómo encaja en el avance constante de la ciudad hacia la adquisición y gestión de nuestra red eléctrica local.
¿Por qué está llevando a cabo San Francisco una evaluación conforme a la CEQA de los activos energéticos locales?
Tras presentar varias ofertas para adquirir la red eléctrica local de San Francisco desde 2019—ofertas que PG&E rechazó alegando que el precio era «demasiado bajo» o que sus activos «no estaban en venta»—, el Ayuntamiento ha tomado varias medidas para seguir adelante con su transición hacia la gestión pública de la energía, algo para lo que cuenta con plena autoridad en virtud de la Constitución estatal.
En julio de 2021, el Ayuntamiento presentó una solicitud ante la Comisión de Servicios Públicos de California (CPUC), en la que pedía al estado que evaluara el valor de la red eléctrica local y determinara, a lo largo del próximo año, cuál debería ser un precio justo.
Ahora que la CPUC inicia este proceso, el Ayuntamiento ha puesto en marcha una consulta pública sobre la adquisición en el marco de la CEQA. Esta consulta evaluará el impacto medioambiental que supondría la adquisición por parte del Ayuntamiento de la infraestructura eléctrica de PG&E, así como los trabajos necesarios para separar las infraestructuras del Ayuntamiento y de PG&E.
¿Espera el Ayuntamiento que PG&E impugne la adquisición también en virtud de la CEQA?
Por desgracia, sí. PG&E ha sido un socio complicado durante años. Esa es una de las principales razones por las que el Ayuntamiento está dando el paso hacia la energía pública.
Desde que San Francisco comenzó a avanzar en sus planes para adquirir la red eléctrica local, PG&E no ha hecho más que intensificar sus esfuerzos por obstaculizar el sistema eléctrico municipal: tal y como ha detallado recientemente el San Francisco Chronicle, la empresa eléctrica está tratando de imponer a la ciudad miles de millones de dólares en cargos por servicios innecesarios, exigiendo equipos costosos e innecesarios para suministrar energía a diversos servicios públicos, desde el alumbrado público hasta las paradas de Muni.
Las trabas impuestas por PG&E también han frenado el avance de muchos otros proyectos prioritarios, lo que ha provocado años de retrasos y ha encarecido en millones de dólares el coste de la vivienda asequible, la construcción de escuelas, los parques públicos y otros proyectos comunitarios.
¿Existen motivos medioambientales para dar el paso hacia la energía pública?
Sí, no faltan buenas razones para dar el paso hacia la energía pública, y acelerar el avance hacia los objetivos de energía limpia de la ciudad es, sin duda, una de ellas.
En primer lugar, la energía pública será más asequible que el actual sistema de PG&E, con sus pagos a los accionistas, sus beneficios, los sueldos de los directivos y las primas, por no hablar de las decenas de miles de millones de dólares en responsabilidades por incendios forestales.
En segundo lugar, la energía pública será más segura y fiable. En un momento en el que PG&E ha descuidado las instalaciones eléctricas en todo el estado —y tiene previsto subir las tarifas para sufragar todos los daños que ha causado—, San Francisco invierte de forma sistemática en su sistema eléctrico de Hetch Hetchy, y 380 000 clientes locales, cifra que no deja de crecer, se han adherido a CleanPowerSF.
En definitiva, pasar a la energía pública es también la mejor opción para el medio ambiente. San Francisco se ha fijado algunos de los objetivos climáticos más ambiciosos del país —entre ellos, el de alcanzar el 100 % de energía renovable para 2030—, pero es probable que las obstrucciones y los retrasos de PG&E impidan que la ciudad alcance estos objetivos. Esto tendrá un coste medioambiental real, y es algo que San Francisco simplemente no puede permitirse.
¿Qué puede hacer el Ayuntamiento para poner fin a las obstrucciones de PG&E?
La mejor solución es que el Ayuntamiento adquiera el resto de la red eléctrica local y la gestione a nivel local.
Una vez que San Francisco se abastezca por sí misma de toda la energía que necesita y gestione su propia red eléctrica, tendrá mucho más control sobre la modernización del sistema eléctrico y la promoción de programas que proporcionen electricidad limpia y sostenible para todo, desde edificios descarbonizados hasta un sistema de transporte libre de emisiones de carbono.
La ciudad cuenta con un historial de 100 años suministrando electricidad de forma segura, asequible y fiable, lo que contrasta radicalmente con el largo historial de fallos de seguridad, quiebras y subidas de las tarifas eléctricas de PG&E.
Ha llegado el momento de que la ciudad gestione su propio sistema eléctrico —sin la injerencia de PG&E—, reinvierta los ingresos en el sistema y proporcione a los habitantes de San Francisco la energía limpia y el servicio energético responsable que se merecen.
Para más información sobre la campaña «Nuestra ciudad, nuestro poder», haz clic aquí: https://www.publicpowersf.org/en/faq

