Tras años de obstruccionismo por parte de PG&E, San Francisco da un paso más hacia la plena gestión pública de la energía.

Desde hace más de 100 años, la Comisión de Servicios Públicos de San Francisco (SFPUC) suministra electricidad a todos los edificios municipales y a algunos de nuestros principales activos públicos, como el aeropuerto, el hospital general y el Muni. Gracias a la energía generada por el sistema Hetch Hetchy y suministrada por CleanPowerSF, la SFPUC ya proporciona más del 70 % de la electricidad que se consume en la ciudad.

Pero esa energía pública sigue circulando por la red eléctrica que controla PG&E en San Francisco, y estamos pagando un alto precio por su monopolio. La empresa ha impuesto a la ciudad gastos por valor de millones de dólares al exigir equipos costosos e innecesarios para suministrar la energía pública, lo que incluye un aumento del coste de todas las conexiones de alumbrado público de hasta un millón de dólares. Y ese es solo el último ataque de PG&E, ya que más de 70 proyectos públicos, desde promociones de viviendas asequibles hasta nuevas clínicas y parques, se enfrentan a años de retrasos debido a las trabas de PG&E.

Estos retrasos en nuestras principales prioridades no pueden seguir así. 

En 2019, cuando PG&E se declaró en quiebra, San Francisco presentó una oferta justa para adquirir los activos eléctricos locales de PG&E. La empresa rechazó nuestra oferta a pesar de tener una deuda corporativa abrumadora.

Ahora, San Francisco está dando el siguiente paso en nuestra transición hacia un sistema eléctrico totalmente público al solicitar una valoración estatal independiente de los activos eléctricos locales de PG&E. Ahora le corresponde a la Comisión de Servicios Públicos de California —el organismo regulador estatal de PG&E— determinar el valor de la infraestructura eléctrica de PG&E en San Francisco. 

San Francisco está más unida que nunca en su apoyo a la gestión pública integral de la energía. La alcaldesa London Breed, la Junta de Supervisores al completo y el 70 % de los habitantes de San Francisco coinciden en lo siguiente: es nuestra ciudad, es nuestra energía y ha llegado el momento.

 

Pruebas y pruebas documentales


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Editorial de SF CHRONICLE: Cómo PG&E sigue defendiendo su propia adquisición

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